💕 Mi historia – Paula, creadora de Bella Soofia

Desde los 13 años, las uñas fueron mi refugio, mi pasión y mi manera de expresarme. No fue un camino fácil: empecé en casa, con miedo, con pocas herramientas y muchos sueños. Trabajé en lugares donde no valoraban mi esfuerzo, pero aun así nunca dejé de creer que un día tendría mi propio espacio, ese que se sintiera como un pedacito de mí.

Con el tiempo, fui comprando mis cosas de a poco, con cada peso que podía ahorrar, hasta que logré abrir mi primer local en Villa Bosch, en la calle Martín Fierro. Era muy chiquito, tenía solo una mesa y unos pocos esmaltes, pero estaba lleno de ganas y esperanza. costo mucho lograrlo pero la ilusion de tener mi lugar era mucho mas grande.

Durante esos años, fui capacitandome en otras areas de estetica, viví momentos muy duros. Pasé por crisis de ansiedad, ataques de pánico y días en los que sentía que no podía más. Perdí clientas, lloré muchas veces y pensé en rendirme. Pero algo adentro mío siempre me decía que siguiera, que no soltara mi sueño, con gran ayuda de mi familia sali adelante.

Cuando sentí que todo se derrumbaba, apareció una nueva oportunidad: un local más grande, en la calle Santos Vega 6504. Lo tomé sin pensarlo demasiado, aunque estaba lleno de desafíos. El lugar era viejo, necesitaba muchas refacciones, y empecé de nuevo, paso a paso, arreglando, decorando y soñando cada rincón.

Hoy, Bella Soofia es mucho más que un salón. Es el resultado de 15 años de esfuerzo, de lágrimas y risas, de tropiezos y aprendizajes. Es el lugar donde vuelco mi amor por lo que hago, donde cada clienta es parte de mi historia y donde cada logro me recuerda que todo valió la pena.

Mi inspiración más grande son mis hijos, Franco y mi Bella Sofía, quienes me dan fuerza para seguir. Los dos colibríes del logo representan eso: mis guías, mis motores, mis motivos para volar un poquito más alto cada día.

A veces el camino se siente pesado, pero cuando miro todo lo que logré, entiendo que nada fue en vano.
Porque de los fracasos también se aprende, y de las caídas se nace más fuerte.
Hoy, con 29 años, sigo soñando, creando, y acompañando a otras mujeres a construir su propio camino.

Agradezco profundamente a todas las personas que me impulsaron cuando sentí que no podía más.
A mi mamá, mi mejor cosmetóloga, mi ejemplo de lucha y amor incondicional, por enseñarme a creer incluso en los días más difíciles.
Y a Franco, mi compañero de vida, quien siempre me empuja a seguir, a crecer y a no rendirme, incluso cuando el camino se vuelve cuesta arriba.

Gracias por ser mi sostén, mi inspiración y mi motivo para seguir creando con el corazón.
Porque ningún sueño se construye sola, y yo tuve la suerte de tener a mi lado a quienes me levantaron cada vez que caí. 💖

💖 Bella Soofia no nació de la suerte, nació del amor, del esfuerzo y de la fe en que todo puede transformarse cuando no dejás de creer.